En una conferencia reciente sobre la problemática de la vivienda en España, se presentó una encuesta del CIS del pasado mes de abril que analiza las grandes preocupaciones de la sociedad. La vivienda ocupa el primer lugar, seguida por los problemas económicos, el paro, la falta de acuerdo político, la inmigración y la sanidad.
Es significativo que en este listado no haya ninguna mención a las cuestiones ambientales, y en particular al cambio climático. A pesar de las acciones de concienciación, como las celebraciones del Día de la Tierra o los apagones para reducir el consumo, la cruda realidad es que el cambio climático no forma parte de las grandes preocupaciones sociales.
“"El cambio climático no es una manifestación catastrófica inmediata, no se considera un problema material, como sí lo es la vivienda o la falta de trabajo. De ahí la dificultad de mantener la atención sobre este riesgo silencioso."
Esta tendencia se observa tanto en momentos de crisis económica, como la del 2008, como en períodos de bonanza. El interés por estas cuestiones solo repunta momentáneamente cuando se presenta un problema concreto, como una DANA o los temporales de este invierno.
Para contrarrestar esta percepción, es fundamental la actuación de los gobiernos y el mantenimiento de acciones ciudadanas de concienciación continuada. Sin embargo, se observa que en varios territorios españoles los acuerdos de gobierno están eliminando la acción climática de sus programas, y la actuación social ha perdido fuelle en los últimos años.




