La macrooperación ha permitido incautar, además de la cocaína, doce kilogramos de MDMA, más de 720.000 euros en efectivo, cinco armas de fuego, un lingote de plata y veintiún vehículos. Algunos de estos vehículos estaban equipados con 'caletas', compartimentos ocultos diseñados para transportar droga y dinero.
La investigación se inició en Valencia, centrándose en una mujer de Torrent. Las vigilancias revelaron un flujo constante de visitas de personas vinculadas al narcotráfico, incluyendo a un hombre de la región de Murcia que gestionaba la redistribución de la sustancia en su zona.
La investigación ha identificado una estructura jerárquica con proveedores, receptores, transportistas y recaudadores. Entre los colaboradores más activos figuraban dos correos, uno de El Puig de Santa María y otro de Benissa, que realizaban desplazamientos por toda España.
Los principales receptores eran el sospechoso de Valencia, Alicante y Murcia y un empresario del ocio nocturno con locales en Valencia. En un nivel superior, se identifica a un ciudadano con un importante patrimonio inmobiliario como presunto principal proveedor de cocaína.
Se practicaron catorce registros simultáneos en Valencia, Alicante y Murcia, donde se hallaron los 30 kg de cocaína, 12 kg de MDMA, 721.105 euros, un lingote de plata, cinco armas de fuego y 21 vehículos, algunos con 'caletas' que contenían hasta 400.000 euros.
La detención de los últimos sospechosos de la cúpula ha concluido la operación con 28 arrestados. Se les atribuyen delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas y falsedad documental. Seis de los detenidos han ingresado en prisión provisional.




