Intentar recuperar las horas de sueño perdidas durante la semana alargando las horas en la cama el fin de semana es una práctica habitual, especialmente entre adolescentes y personas con horarios exigentes. Sin embargo, los especialistas advierten que esta estrategia no funciona como mucha gente piensa.
Desde el ámbito científico recuerdan que el sueño es un proceso biológico esencial que el cerebro y el cuerpo necesitan completar cada día para funcionar correctamente. "Los short sleepers, que son aquellos que creen que con cinco o seis horas durmiendo tienen suficiente, no estoy de acuerdo tampoco. Igual que privarte del sueño e intentar dormir nueve horas el fin de semana. Puedes dormirlas, porque tu cuerpo y órganos están cansados, pero no recuperas el proceso químico que has perdido", explica Sofia Rodríguez Moróder, de la Clínica Cráneo Salud València.
Por ello, las horas de descanso que no se hacen durante la semana no pueden compensarse simplemente durmiendo más un domingo. Los especialistas explican que el ciclo del sueño responde a mecanismos químicos y fisiológicos que necesitan regularidad para mantenerse en equilibrio.
Algunos estudios apuntan que el organismo necesita hasta cuatro días para recuperar los efectos de una sola hora de sueño perdida. La falta de descanso sostenida puede afectar funciones como la memoria, la concentración y la atención. También se asocia con problemas cardiovasculares, alteraciones de la presión arterial y un mayor riesgo de padecer obesidad o diabetes.
Para evitar estas consecuencias, se recomienda dormir al menos ocho horas cada noche y mantener horarios regulares. También aconsejan preparar el cuerpo para el descanso reduciendo la intensidad de la luz y limitando la exposición a pantallas y otros estímulos antes de irse a dormir. En definitiva, el mejor remedio contra el sueño perdido sigue siendo el más sencillo: descansar bien cada día.




