Aunque los datos de DataInvex indican inversiones por debajo del millón de euros en los últimos ejercicios, expertos en operaciones corporativas señalan que esta fotografía es incompleta. La naturaleza de las operaciones, a menudo ejecutadas a través de estructuras internacionales o centradas en la logística, hace que el impacto real no siempre quede reflejado en las estadísticas regionales.
El Puerto de Valencia se ha consolidado como una infraestructura clave para la entrada de mercancías asiáticas. Según datos de Cámara Valencia, el número de empresas valencianas que importan productos desde China ha superado las 20.000 en 2024, una cifra que demuestra la fortaleza de los intercambios comerciales por encima de la inversión directa.
El futuro de la relación económica podría cambiar con proyectos como la posible llegada de grupos automovilísticos al entorno de Almussafes. Los analistas destacan que, ante las nuevas regulaciones de la Unión Europea, las compañías chinas buscan fabricar dentro del continente para evitar barreras comerciales, convirtiendo a la Comunitat Valenciana en un destino preferente.
La consolidación de firmas como Hisense o la presencia estratégica de Cosco en el recinto portuario valenciano son ejemplos de un modelo que prioriza la logística y la distribución. Según los expertos, el contexto político actual favorece que muchos proyectos que hoy se encuentran en fase de prospección puedan materializarse a medio plazo.




