El sindicato CCOO se manifiesta este martes en Valencia para reclamar ante el gobierno valenciano y la patronal un modelo distinto orientado a revertir la gestión pública de los servicios sanitarios y educativos, dignificar los servicios sociales, tener una ocupación pública no precaria y una fiscalidad justa, y favorecer la vivienda asequible.
Antes de comenzar la marcha, el secretario general, Unai Sordo, ha manifestado que la situación política deja un margen escaso para grandes reformas legislativas. También ha subrayado que los beneficios empresariales "tienen que llegar a los bolsillos de los trabajadores para mejorar los salarios". Por ello reivindican "una subida salarial importante y una rebaja de precios de consumos básicos y vivienda", ha añadido.
La secretaria general de CCOO PV, Ana García Alcolea, ha denunciado que en la Comunitat Valenciana se registran "más de 300.000 horas extra a la semana no pagadas", que generarían 7.200 empleos, y ha afirmado que hay casi medio millón de viviendas vacías. Por ello ha reclamado aplicar la ley estatal de vivienda y congelar alquileres.
Con el lema "Salario, techo y tiempo", las reivindicaciones llegarán al Palau de la Generalitat y después a la sede de la patronal valenciana CEV, donde la manifestación tiene previsto hacer dos paradas, en el marco de una jornada enmarcada en el ciclo de actos previstos por el sindicato en toda España para "denunciar las graves consecuencias de un sistema que acumula beneficios para unas élites mientras precariza la vida de la mayoría".
Previamente a la marcha, ha habido una asamblea de delegados en el Teatre Olympia, y para este martes de tarde se ha convocado un encuentro de las secretarías generales del sindicato con representantes de partidos de izquierda (PSPV, Compromís, EUPV, Podem, Sumar y ERPV) y una reunión con entidades sociales vinculadas a los ámbitos de juventud, igualdad, migraciones y vivienda.
Preguntado por una valoración de lo que se está conociendo sobre la investigación al expresidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, Sordo ha afirmado que es partidario de "esperar a ver si hay pruebas categóricas y, mientras tanto, presunción de inocencia". En declaraciones a los medios, ha afirmado que la investigación al expresidente, por sí misma, "ya supone una crisis institucional que recomienda prudencia y rigor a la hora de hacer análisis". "Y en la medida en que hay una investigación en la que se supone que habrá acusaciones de tipo penal, pues evidentemente habrá que pasar de los indicios a las pruebas. Y mientras esas pruebas no demuestren que ha habido algún tipo de tráfico de influencias, conviene tener clara la bandera propia de un estado de derecho, que es el principio de la presunción de inocencia", ha recalcado.




