Durante su intervención en el III Foro Económico y Social del Mediterráneo, organizado por Prensa Ibérica, Catalá ha subrayado que "los grandes problemas que tienen las ciudades necesitan respuestas en el ámbito metropolitano", abogando por el diálogo, la cooperación y una visión compartida.
Ha criticado los "años de retraso" en la construcción de estructuras eficaces de cooperación entre municipios, especialmente en materias como la movilidad, la vivienda o la planificación territorial, que "no pueden abordarse ya desde una lógica estrictamente municipal". Para ello, ha anunciado que el Ayuntamiento de València trabaja junto a la Universitat de València y el profesor Joan Romero en la definición del futuro Plan Director del área metropolitana, un proyecto que debe construirse "sin protagonismos, sin tutelas y con absoluta generosidad".
"València es el Cap i Casal y estamos dispuestos a liderarlo, pero no a protagonizarlo. No queremos medallas", ha afirmado Catalá, quien ha insistido en que el éxito del proyecto "dependerá de la capacidad de alcanzar consensos y alianzas con los gobiernos locales y también con los agentes sociales y económicos".
En materia de movilidad, la primera edil ha destacado que cada día se producen seis millones de desplazamientos entre la ciudad y su área metropolitana y ha advertido que las infraestructuras actuales "no responden a esa realidad". Ha citado la mejora de la V-30 y la V-31, el acceso norte al puerto de València y la modernización de la red de Cercanías como infraestructuras prioritarias. Ha denunciado que los usuarios de Cercanías acumulan "cerca de mil horas de retraso" en lo que va de año, provocando una pérdida de confianza y 114.000 usuarios menos respecto al año anterior.
En contraposición, ha destacado las inversiones del Ayuntamiento de València en la EMT, con un plan director de 172 millones de euros y la adquisición de 222 autobuses.
Finalmente, ha reclamado con contundencia la ejecución del túnel pasante, advirtiendo que "si no tenemos el túnel pasante tendremos un grave problema de competitividad de nuestras empresas", y ha reiterado que "es momento de quitar la ideología de las políticas de movilidad".




