La alcaldesa de València, María José Catalá, ha condicionado diversos cambios durante los días de Fallas —un tercer día de Ofrenda o adelantar la Plantà— a que el 16 de marzo sea un día no lectivo. La propuesta se enmarca en la voluntad de mejorar la organización de la fiesta y permitir que la Ofrenda termine a una hora más prudente, alrededor de las 22:00 horas.
Catalá ha señalado que están trabajando con el departamento de Educación para analizar la viabilidad de esta medida para el próximo año. "Si fuera viable, pues ya plantearíamos el escenario", ha indicado, reconociendo que la propuesta tiene tanto ventajas como inconvenientes.
Respecto al adelanto de la Plantà, la alcaldesa ha recordado la intención de que el próximo año no se instalen carpas antes del 11 de marzo y se regule el equilibrio entre el vecindario y los falleros. Esta cuestión, ha dicho, debe consensuarse en la Asamblea de Presidentes.
“"La prioridad de Catalá debería ser convocar la mesa de diálogo, y buscar maneras de reducir los conflictos como le exigían las asociaciones vecinales y no ha hecho."
Desde la oposición, el concejal de Compromís, Pere Fuset, considera que alargar las fiestas puede ser contraproducente y que las Fallas necesitan mejorar, no crecer. Fuset ha propuesto que cualquier decisión trascendental se consulte con la ciudadanía y la base fallera, mediante un estudio técnico y una consulta con un fallero, un voto.
Fuset ha denunciado que Compromís hizo propuestas para solucionar el colapso de la Ofrenda hace meses, pero que el PP y Vox no las han escuchado. Ha enfatizado la necesidad de tomar decisiones participativas y sin imposiciones.




