Esta significativa aportación económica se materializó gracias a la implicación de 83.168 accionistas de CaixaBank. La entidad bancaria destinó 3 euros por cada accionista que participó en la Junta General de Accionistas, ya fuera votando o delegando su voto a través de los diversos canales habilitados para la ocasión.
El proyecto de Save the Children, beneficiario de esta donación, se fundamenta en dos líneas de actuación prioritarias. En primer lugar, se centra en el apoyo a las familias, acompañando a aquellas cuya vulnerabilidad se ha cronificado a raíz de la emergencia. El objetivo es ayudarlas a estabilizar su situación laboral y socioeconómica, fortaleciendo sus recursos, promoviendo su autonomía y contribuyendo a la recuperación de ingresos y condiciones de vida.
En segundo lugar, el proyecto pone un énfasis especial en el bienestar infantil, garantizando la cobertura de las necesidades básicas de niños y niñas, con una atención particular a su bienestar físico y psicoemocional. Esto incluye apoyo educativo, acceso a materiales indispensables, creación de espacios seguros, acompañamiento emocional y programas diseñados para proteger el desarrollo integral de los menores afectados por la DANA.
La colaboración entre CaixaBank y Save the Children permitirá mitigar los efectos prolongados que la DANA ha dejado en miles de familias, especialmente en aquellas con menores a cargo. Esta iniciativa refuerza el bienestar de estas comunidades y su capacidad para reconstruir sus vidas en un contexto que continúa siendo particularmente difícil.
Con esta acción, CaixaBank reafirma su compromiso con la solidaridad y el impacto social, manteniéndose cerca de las personas y apoyando a las comunidades en situaciones de vulnerabilidad, en línea con su política de responsabilidad social corporativa.




