La situación en el barrio de Benicalap se ha complicado tras confirmarse la autorización para la construcción de un hotel de 245 habitaciones y 650 apartamentos turísticos. Esta infraestructura se ubicará en las torres del Nou Mestalla, un espacio que los residentes esperaban que albergara dotaciones públicas como un polideportivo.
Los vecinos y vecinas, que llevan años sufriendo la paralización de las obras en esta zona de Valencia, han expresado su disconformidad ante la priorización de estos proyectos privados. La percepción generalizada es que las necesidades del barrio quedan relegadas a un segundo plano frente a los intereses hoteleros.
Esta decisión se enmarca en un contexto de tensión entre el ayuntamiento y los movimientos vecinales. Diversas asociaciones han criticado la falta de participación ciudadana en el desarrollo urbanístico de la ciudad, señalando que se está vaciando de contenido los órganos de participación y se prioriza la especulación en detrimento del interés general.




