Benavent pide caridad sin distinción en la Misa de Infantes

El arzobispo Enrique Benavent subraya la importancia de la caridad auténtica y sin exclusiones durante la multitudinaria Misa de Infantes en honor a la Virgen de los Desamparados.

Imagen genérica de una multitud en una procesión religiosa, con luces cálidas y difusas.
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Imagen genérica de una multitud en una procesión religiosa, con luces cálidas y difusas.

Durante la Misa de Infantes en honor a la Virgen de los Desamparados, el arzobispo Enrique Benavent hizo un llamamiento a practicar la caridad sin hacer distinciones entre las personas, subrayando la importancia de la ayuda mutua en momentos difíciles.

La multitudinaria Misa de Infantes, celebrada en el marco de las fiestas de la Virgen de los Desamparados, fue el escenario donde el arzobispo Enrique Benavent puso el acento en la necesidad de la caridad. En su homilía, destacó que la devoción a la patrona de Valencia nace de la caridad y que esta no debe ser una farsa, sino sincera y verdadera.

"La historia de la devoción a la Virgen de los Desamparados no distingue entre buenos y malos, los de aquí y los de fuera, los propios y los extraños. La prioridad del cristiano con la caridad auténtica es la vulnerabilidad de quien necesita ayuda."

Enrique Benavent · Arzobispo de Valencia
El mensaje de Benavent incidió en la importancia de no hacer distinciones a la hora de socorrer a los necesitados, independientemente de su procedencia. Enfatizó que la caridad debe ser un acto de amor hacia los demás, sin exclusiones, y que cualquier otra forma de caridad no es auténtica.
Asimismo, el arzobispo recordó que el camino hacia una sociedad mejor es el de la paz, aunque pueda parecer poco realista. Señaló que cualquier otra vía solo provoca más sufrimiento y que los cristianos deben seguir el camino de la paz, tal como enseña el Papa León, a quien quiso manifestar la adhesión de los cristianos valencianos en el primer aniversario de su elección.