La jornada ha comenzado con complicaciones para los usuarios de Metrovalencia. Una incidencia en una de las unidades de la red ha provocado retrasos considerables que afectan a cuatro de las principales líneas del servicio: la L3, L5, L7 y L9. Aunque la compañía ha comunicado el incidente de forma breve a través de sus canales oficiales, la situación en los andenes refleja un colapso, especialmente para los pasajeros que intentan desplazarse hacia el oeste de la ciudad.
El punto más crítico se sitúa en la conexión con el Aeropuerto de Manises. En estaciones neurálgicas como Ángel Guimerá, los viajeros han reportado esperas que superan los 35 minutos. Según testimonios de usuarios, desde las 9:15 horas no se ha registrado el paso de ninguna unidad con destino a las terminales aéreas, y los paneles informativos no muestran la llegada del próximo tren, apareciendo en blanco. Esta interrupción prolongada ha generado momentos de tensión y nerviosismo entre turistas y trabajadores que temen perder sus vuelos debido a la incidencia.
Curiosamente, el problema parece estar focalizado en el sentido hacia el Aeropuerto y Riba-roja de Túria, ya que las circulaciones en dirección a Marítim y Rafelbunyol mantienen, por el momento, una frecuencia habitual. Metrovalencia ha pedido disculpas a través de sus redes sociales por las molestias ocasionadas, aunque no ha ofrecido todavía una hora estimada para la resolución total de la avería y la normalización de los horarios.




