La Colla Ecologista La Carrasca-Ecologistes en Acció de Alcoy ha tenido acceso al informe de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) sobre el Plan Especial del proyecto para desarrollar el Parque Empresarial Alcoi Sud, en la zona de La Canal. Los ecologistas destacan que el principal obstáculo que determina el informe es que "en más de tres cuartas partes del espacio previsto por la Cámara de Comercio -como impulsora del proyecto- directamente no son admisibles las zonas industriales, puesto que se encuentran en la zona de restricciones moderadas del perímetro de protección del acuífero que está tramitándose".
La Cámara de Comercio de Alcoy había destacado del informe de la CHJ que "permite avanzar en su tramitación, puesto que establece condicionantes a tener en cuenta en su definición final", apuntando que el documento señala que "la zona industrial, conforme a la documentación presentada, se sitúa fuera de las zonas de alta vulnerabilidad del acuífero”. La entidad empresarial añadía que el articulado califica de "vulnerabilidad media" para el acuífero una parte de la superficie del proyecto, y "baja" otra zona menor, considerando que "este informe se suma al resto de emitidos por diferentes organismos en los que se apunta al avance del proyecto, aportando condicionantes técnicos a resolver en futuros pasos de su tramitación".
Desde La Carrasca, se incide en que el informe de la Confederación incorpora las limitaciones que establece el Reglamento del Dominio Público Hidráulico. Advierten que, además de la limitación mencionada, que los ecologistas consideran que "invalida el proyecto", el informe "pone en evidencia que la documentación presentada por la Cámara de Comercio es muy superficial y claramente insuficiente para poder valorar mínimamente el impacto".
Remarcan que "ni siquiera se identifican los tipos de actividades industriales que se pretende implantar, cosa que impide caracterizar las aguas residuales que se generarían; no se aclara el punto de vertido de las aguas residuales depuradas y, en todo caso, el vertido iría a parar al Barranc de l'Ermita (en el término de Ibi), con afección a las aguas subterráneas (masa de agua subterránea 080-176A Barrancons, actualmente clasificada en buen estado). Esto exige realizar un nuevo estudio hidrogeológico que ni siquiera se ha previsto". Recuerdan que todos los partidos políticos del Ayuntamiento de Ibi han manifestado de manera unánime su oposición a recibir ese vertido.
Igualmente, desde La Carrasca inciden en que "el Plan pretende transportar a la depuradora de Alcoy las aguas depuradas que por su mala calidad no puedan verterse, planteamiento que la Confederación dice que no comprende y duda de su viabilidad técnica y operativa; no se ha tenido suficientemente en cuenta el carácter kárstico del acuífero, aspecto clave que condiciona su vulnerabilidad a la contaminación; no se establece qué incremento de demanda de agua generaría la actuación; y no hay información sobre el tratamiento de las aguas de escorrentía pluvial (ni sobre las características y capacidad de los tanques de tormentas que habría que construir, ni sobre qué parte del total de las aguas de escorrentía tendrían que recibir, etc.)".
Este nuevo informe "añade además toda una serie de requisitos, necesidad de nuevos estudios y obstáculos que se suman a los ya planteados en anteriores informes técnicos (Dirección General de Urbanismo, Paisaje y Evaluación Ambiental de la Generalitat Valenciana, Dirección General de Carreteras, Ayuntamientos de Ibi y de Alcoy). Esto alargará mucho más los trámites y encarecerá los costes hasta hacer inasumible un proyecto que ya es inviable por razones ambientales y legales".
El grupo ecologista recuerda que el Documento Inicial Estratégico del Plan Especial "pretendía que la tramitación de la Evaluación Ambiental se hiciera de manera simplificada y urgente, a la carrera, lo cual supone rebajar la participación y las garantías" y destacan que "esa actitud contrasta con las declaraciones públicas en que se llenan la boca queriendo hacer creer que tienen una gran preocupación ambiental".
Por último, La Carrasca se sorprende de la valoración positiva de la Cámara de Comercio del informe de la Confederación: "solo se entiende si realmente lo que se pretende es reclasificar los terrenos, aunque no vayan a destinarse a la industria, o si simplemente se quiere continuar creando falsas expectativas en cuanto a un proyecto fracasado que lleva más de 30 años bloqueando soluciones reales a los problemas de demanda de suelo industrial".




