En un desayuno informativo organizado por la Asociación de Medios Digitales de la Comunitat Valenciana (AMDComVal) en el Casino de la Agricultura de Valencia, el portavoz socialista ha defendido que la Comunitat Valenciana necesita un proyecto propio, alejado de las directrices de Madrid. Ha señalado que la región tiene suficiente economía, identidad, historia y población para influir en España.
“"La sensación que tengo con este Consell es que no hay una idea de lo que quiere. Un presidente de la Generalitat, cuando llega, tiene que tener una idea y un legado, porque se le va a recordar por eso."
El síndic ha contrastado esta situación con etapas anteriores, donde los presidentes de la Generalitat sí tuvieron una idea reconocible de territorio, citando proyectos políticos de figuras como Eduardo Zaplana, Francisco Camps y Ximo Puig, aunque sin compartir necesariamente todos sus planteamientos.
Uno de los puntos centrales del encuentro ha sido la financiación autonómica. El portavoz socialista ha defendido que el Consell debe sentarse a negociar la propuesta del Gobierno de España para reformar el modelo de financiación, criticando el rechazo frontal del Partido Popular. Ha subrayado que la Comunitat Valenciana no puede negarse a dialogar sobre una cantidad que supera ampliamente los 1.600 millones que se habían reclamado.
El dirigente socialista también ha advertido de una “madrileñización” progresiva de la política valenciana y ha defendido la necesidad de reforzar las instituciones propias, el autogobierno y la identidad valenciana. Ha lamentado el “vaciamiento” de las instituciones valencianas, citando la defensa del derecho civil valenciano, la celebración del 9 d’Octubre, el papel de Les Corts y la función de À Punt como servicio público autonómico.
Respecto a la provincia de Alicante, la ha definido como una de las grandes asignaturas pendientes de la política valenciana. Ha señalado un “desapego” de parte de la sociedad alicantina hacia el proyecto autonómico, que debe abordarse desde la inversión, las infraestructuras y la construcción de una identidad compartida. También ha apuntado que la ciudad de Alicante carece de un modelo urbano definido.
En cuanto a Castellón, ha situado el futuro de la industria cerámica como uno de los principales retos económicos, advirtiendo que la transición energética y el coste del gas afectan directamente a este sector estratégico. Ha defendido que el Gobierno de España debe trabajar para evitar un “desastre” en la industria cerámica y ha insistido en la necesidad de integrar Castellón en el proyecto valenciano más allá de actos simbólicos.
Finalmente, ha situado a Diana Morant como la candidata del PSPV a la Generalitat, asegurando que el partido trabaja para presentar una alternativa con capacidad de ganar las próximas elecciones autonómicas. Ha considerado que la Comunitat Valenciana será “la madre de todas las batallas” electorales, con posibilidades reales de cambio político.




