La presentación de la obra se realizó en el Pregón Taurino, celebrado en el Teatro Principal y pronunciado por Rubén Amón. Este cartel, que se ha dado a conocer antes de que las combinaciones del ciclo taurino sean oficiales, está inspirado en el maestro Luis Francisco Esplá, coincidiendo con el 50 aniversario de su alternativa.
La elección del artista mallorquín sitúa la imagen de la feria alicantina en el cruce entre la tauromaquia, el arte contemporáneo y un homenaje a una de las figuras más relevantes del toreo vinculadas a Alicante. El encargo a Miquel Barceló refuerza la dimensión cultural de la Feria de Hogueras y subraya la importancia de Luis Francisco Esplá en la historia taurina y en la ciudad.
La obra interpreta la tauromaquia como un fenómeno complejo, atravesado por la ritualidad, la violencia, la belleza y el simbolismo. Barceló traslada estos elementos a un lenguaje plástico contemporáneo, reconocible por la intensidad de la materia, la fuerza gestual y una mirada personal sobre la tradición taurina. Su presencia en el cartel se inscribe en una trayectoria en la que el artista ha conjugado tradición e innovación, aportando al ciclo alicantino una dimensión artística de primer nivel.
Miquel Barceló, nacido en Felanitx en 1957, es considerado una de las figuras más relevantes del arte contemporáneo español. Formado entre Mallorca y Barcelona durante los años setenta, su obra ha evolucionado hacia una pintura marcada por la materia, la textura y la gestualidad. Su proyección internacional se consolidó a principios de los años ochenta, especialmente tras su participación en la Documenta de Kassel de 1982.
A lo largo de su carrera, Barceló ha desarrollado una obra multidisciplinar que abarca pintura, escultura, cerámica y obra gráfica. Entre sus trabajos más emblemáticos figuran intervenciones de gran escala como la capilla del Santísimo de la catedral de Mallorca o la cúpula de la Sala XX del Palacio de Naciones Unidas en Ginebra. La temática taurina ocupa un lugar destacado en su obra desde principios de los años noventa, abordando el universo del toro como un espacio de exploración plástica y simbólica.




