Las asociaciones Unir Alacant, Salvem l'Ideal y Salvem el Nostre Patrimoni han convocado una "marcha modernista" que ha servido también para celebrar la decisión del Ayuntamiento de Alicante de rechazar la conversión del antiguo cine, declarado Bien de Relevancia Local, en un hotel.
Gonçal Ponç, portavoz de Salvem l'Ideal, ha proclamado ante los congregados que "hemos salvado al Ideal de la demolición de su interior modernista". Ha destacado que el edificio, construido entre 1924 y 1925, "es el único concebido como modernista desde su inicio" y rompió con la tradición constructiva de la ciudad por sus volúmenes asimétricos, que respondían a criterios de funcionalidad.
La marcha, acompañada por la Big Band de la SCD Carolines y demostraciones de baile de las academias Lindy Hop The Nest y The Lemon Swing, ha recorrido el centro tradicional pasando frente a otros edificios emblemáticos de la arquitectura modernista alicantina. Los convocantes subrayan la necesidad de aprobar definitivamente el Catálogo de Protecciones de Alicante, ya que "han pasado seis años desde la aprobación provisional y hasta que no se apruebe el catálogo definitivamente se seguirá perdiendo patrimonio", ha advertido Ponç.
Aunque se ha evitado la destrucción del interior, el cine Ideal permanece cerrado desde 2002. Ponç ha recordado que "la ciudadanía ha hecho su parte, ahora falta que el Ayuntamiento y la Generalitat hagan la suya". Ha señalado que ya se votó en los presupuestos participativos la compra por parte de la Generalitat, pero los fondos quedaron en remanente porque la administración autonómica no quiso adquirir el inmueble.
Según la poca información disponible, hay tres interesados en darle un uso cultural al edificio, ya sea mediante alquiler o compra. La prioridad para Ponç es que el cine vuelva a tener un uso cultural, "aunque sea privado", siempre que no se destruya el interior modernista y se mantenga como "mejor ejemplo de la arquitectura cinematográfica valenciana", lo que supondría un beneficio para la ciudad de Alicante.
Al inicio de la concentración, Ponç también se ha manifestado a favor de "democratizar" las mascletás, trasladándolas a los barrios para "no perjudicar" la fuente de la plaza de Luceros, obra del escultor Vicente Bañuls.




