Durante los días grandes de la celebración, los servicios médicos advierten de un incremento en las consultas por mareos y agotamiento. Los expertos señalan que muchas personas pasan horas expuestas al sol sin una hidratación adecuada ni medidas de protección, lo que puede derivar en problemas de salud graves.
Los grupos con mayor vulnerabilidad incluyen a los niños, las personas mayores y aquellos pacientes con enfermedades crónicas o tratamientos farmacológicos específicos. Además, el consumo de alcohol durante las fiestas puede dificultar la percepción de los síntomas iniciales y favorecer la deshidratación.
“"Si una persona presenta confusión, dificultad para responder, pérdida de conciencia o una temperatura corporal muy elevada, debemos llamar a los servicios de emergencia de inmediato. La rapidez en la atención puede marcar la diferencia."
Para disfrutar de las fiestas con seguridad, se recomienda beber agua de forma frecuente, utilizar ropa ligera y protección solar, y evitar la exposición directa al sol entre las 12:00 y las 17:00 horas. Buscar zonas de sombra durante los actos multitudinarios es otra medida clave para minimizar riesgos.




