El técnico subrayó la importancia de no perder cuando no se puede ganar, una filosofía clave en la lucha por la permanencia. Anticipó una «pelea maravillosa» entre varios conjuntos para evitar el descenso de categoría.
“"Si no puedes ganar, no perder."
Asimismo, expresó su descontento por las pérdidas de tiempo del conjunto rival, el Deportivo Alavés, e ironizó sobre el hecho de que los aficionados que pagan por ver el partido pierden parte de su tiempo de juego. Criticó la falta de tarjetas amarillas por esta práctica, señalando que los entrenadores y jugadores son los primeros responsables, y que los árbitros conocen qué equipos utilizan estas tácticas.
El entrenador destacó la buena reacción de su equipo después de encajar el primer gol y su capacidad de adaptación a la presión de la lucha por la permanencia. Recordó que hace unas cuantas jornadas el equipo estaba en una situación más comprometida y que ahora se encuentra en una posición más ventajosa en la tabla.
“"Hace cinco o seis jornadas estábamos más al límite y ahora estamos en los puntos y con una ventaja."
Finalmente, pronosticó que la permanencia será para los equipos que sepan gestionar mejor las sensaciones emocionales en esta fase decisiva de la temporada.




