La directora general de Producción Agrícola y Ganadera, Mª Àngels Ramón-Llin, ha puesto en valor el cultivo de la cereza de la montaña de Alicante durante la celebración de El Tall de la Cirera 2026 en Alcoy. Ha subrayado su significado económico, social y medioambiental, así como el apoyo institucional que recibe el sector. Ramón-Llin ha reiterado "el compromiso de la Generalitat con el sector a través de líneas de apoyo destinadas a garantizar la viabilidad de las explotaciones agrícolas afectadas por las adversidades climáticas".
Según la directora general, "La cereza de la montaña de Alicante es mucho más que un producto agrícola. Es empleo, economía local, paisaje, turismo y fijación de población en nuestras comarcas de interior". Ha recordado las ayudas recientes de la Conselleria de Agricultura, que destinan 417.731 euros a explotaciones de cereza de regadío afectadas por fenómenos climáticos, ambientales e incendios. Esta línea se suma a una convocatoria previa para explotaciones de secano, que ascendió a 1.036.744,52 euros.
Estas medidas buscan sostener la viabilidad del sector ante los efectos del clima y las dificultades acumuladas en los últimos años. La responsable autonómica ha explicado que "una línea de apoyo se suma a la convocatoria dirigida con anterioridad a explotaciones de secano, que ascendió a 1.036.744,52 euros".
Durante su intervención, también ha defendido la importancia del cultivo en el territorio y su vínculo con la Indicación Geográfica Protegida, así como el trabajo continuado de los productores para mantener su calidad.
Ramón-Llin ha advertido sobre las dificultades del sector y ha insistido en la necesidad de continuidad generacional. "Somos conscientes de las enormes dificultades que ha atravesado el sector en los últimos años y por eso hemos seguido trabajando para atender las necesidades de los productores y contribuir a mantener la actividad agraria y el futuro de este cultivo estrechamente vinculado al territorio y reconocido por su Indicación Geográfica Protegida", ha afirmado.
Asimismo, ha destacado que "La calidad de nuestra cereza no es fruto de la casualidad, sino del entorno privilegiado de la montaña de Alicante, de sus condiciones climáticas y del esfuerzo constante de generaciones de agricultores que han sabido mantener vivo este cultivo tradicional".
En materia de relevo generacional, la Generalitat ha concedido 548 ayudas a jóvenes y nuevos agricultores y ganaderos por un total de 27,44 millones de euros. En Alicante se han aprobado 91 ayudas, con una inversión de 4,3 millones. En la comarca de l’Alcoià se han destinado cinco ayudas, tres para jóvenes y dos para nuevos profesionales, con una inversión total de 230.000 euros.
Sobre este apoyo, ha señalado: "Apoyar a los jóvenes agricultores significa también preservar el paisaje, la economía rural y nuestras tradiciones agrícolas".




