La investigación se centra en una mujer que viajaba en el avión al que tenía previsto subirse la paciente que murió en Sudáfrica. Esta última había contraído el virus durante un crucero. Además, se ha identificado a otra persona que compartió ese mismo vuelo, permaneció una semana en Barcelona y regresó posteriormente a su país de origen, Sudáfrica, sin que conste si ha presentado síntomas.
La situación ha activado el dispositivo sanitario y de repatriación. Los 14 pasajeros españoles que continúan en el crucero no han mostrado rechazo a cumplir una cuarentena voluntaria, una medida planteada para reducir el riesgo de expansión del brote.
Un equipo del Ministerio de Sanidad se desplazará este sábado a Tenerife, donde está previsto que el MV Hondius fondee el domingo. Una vez allí, los pasajeros desembarcarán en lanchas y los españoles serán trasladados posteriormente a Madrid en un avión militar.
España trabaja con 22 países para organizar el regreso del resto de viajeros, que superan el centenar. Según los datos de la Organización Mundial de la Salud, el balance provisional es de cinco contagios confirmados y tres casos sospechosos.




