La detención se produjo después de que el país reclamante trasladara a la Policía Nacional la sospecha de que el fugitivo podía encontrarse en la ciudad de Alicante. A partir de ese momento, los agentes iniciaron las gestiones para averiguar su paradero.
Finalmente, el hombre fue localizado por una dotación de Seguridad Ciudadana que realizaba una patrulla preventiva en una zona próxima a un punto de venta de sustancias estupefacientes. Tras darle el alto y comprobar su identidad, los agentes confirmaron que le constaba una orden internacional en vigor, por lo que procedieron a su detención.
Los hechos por los que era buscado se remontan a agosto de 2025 en la ciudad argelina de Mostaganem. Según las autoridades de Argelia, el detenido estaría presuntamente implicado en una red criminal especializada en el contrabando de distintos bienes y objetos de valor.
La organización habría importado vehículos de origen chino a través del puerto de Mostaganem a precios reducidos para después comercializarlos a un valor superior, obteniendo así beneficios ilícitos. Según la investigación, los fondos obtenidos se habrían distribuido entre funcionarios de aduanas y otros implicados en la trama, que presuntamente facilitaban las operaciones ilegales y ocultaban la mercancía importada en garajes habilitados para este fin.
Las autoridades argelinas atribuyen también a la organización actividades relacionadas con la exportación ilegal de petróleo. Por estos hechos, el reclamado se enfrenta a una pena máxima de 20 años de prisión.
La Policía Nacional ha destacado que la detención ha sido posible gracias al intercambio de información y a la coordinación entre autoridades policiales de distintos países. Tras su arresto, el detenido fue puesto a disposición del Juzgado Central de Instrucción de la Audiencia Nacional, órgano encargado de tramitar el procedimiento para su posible extradición.




