El homenaje reunió a representantes del equipo de gobierno, del Partido Popular, así como de la asociación de comerciantes del Mercado, de la hoguera del distrito y de residentes del barrio. La edil de Cultura, Nayma Beldjilali, destacó que el bombardeo "forma parte de la identidad y de las raíces de la ciudad de Alicante, como también su capacidad de reconstrucción". Recordó la descarga de hasta 90 bombas por parte de nueve aviones de las escuadrillas fascistas italianas que impidieron que muchos ciudadanos pudieran volver a casa tras comprar comida.
Beldjilali subrayó la necesidad de recordar a las víctimas "por encima de banderas y de siglas" para "aprender del pasado" y "construir todos juntos un futuro mejor". En una línea similar, el alcalde, Luis Barcala, remarcó que el dolor por la tragedia "de aquel día es de todos, no solo de algunos", y llamó a "posponer banderas e ideologías" para honrar a las víctimas de uno de los episodios más graves de la Guerra Civil española.
El acto incluyó un minuto de silencio y una ofrenda floral a las puertas del Mercado. Sin embargo, solo asistieron representantes del gobierno municipal, sin la presencia de ningún miembro de los partidos de la oposición (PSOE, Vox, Compromís y Esquerra Unida Podem). Los tres grupos del eje progresista participaron el sábado en otro homenaje organizado por la Comisión Cívica por la Memoria Histórica.
El alcalde Luis Barcala defendió que el acto institucional de este lunes representaba a toda la ciudadanía en la fecha exacta del bombardeo. "Si otras personas en otros días distintos quieren hacer otros actos, me parece muy bien, pero es su problema; este es el acto institucional", declaró, insistiendo en que el Ayuntamiento conmemora la tragedia "coincidiendo con el día en que se produjo".




