La provincia de Alicante presenta una realidad metropolitana compleja alrededor de Alicante y Elche, con una población conjunta de más de 800.000 residentes. A pesar de los avances puntuales en transporte, la falta de un ente coordinador que organice la movilidad entre estas dos grandes ciudades y los municipios colindantes es un problema histórico no resuelto. Esta situación genera asimetrías y dificultades diarias para los ciudadanos.
El área funcional, que incluye ocho municipios como Alicante (366.221 habitantes), Elche (245.557), San Vicente del Raspeig (60.247) y Santa Pola (39.709), supera en población a toda la provincia de Castellón y es similar a la ciudad de Valencia. Los datos oficiales de 2025 cifran la población total en 829.529 personas.
En Alicante, el transporte público se basa en el autobús y el TRAM. El autobús registró más de 24 millones de pasajeros en 2025, con mejoras en líneas y flota, aunque una adjudicación reciente genera incertidumbre. El TRAM de Alicante, con cinco líneas, es una infraestructura clave, especialmente la línea 2 hacia la Universidad de Alicante, que mueve 7,5 millones de pasajeros. El Consell prevé nuevas unidades de mayor capacidad, pero sin fecha definida. Los futuros desarrollos hacia Mutxamel y San Juan, con nuevas líneas de tranvía anunciadas, carecen de presupuesto y fecha.
La segunda circunvalación de Alicante, a pesar de la liberalización de la AP-7, sufre congestión diaria. En Elche, la Intensidad Media Diaria (IMD) es menor. Según Armando Ortuño, profesor de la Universidad de Alicante, un nuevo plan general propone un primer anillo intermedio para aliviar el tráfico de la circunvalación.
La ciudad de Elche ha visto avances como una línea exprés directa con Alicante y una conexión regular con el aeropuerto Alicante-Elche. El deseo de un tranvía se encuentra en fase embrionaria y sin presupuesto. La conclusión de la Ronda es necesaria para mejorar la conexión con la zona de playas y Santa Pola.
La falta de un diseño global se hace patente en la ausencia de un ente metropolitano similar al ATMV de Valencia. La Conselleria de Infraestructuras prioriza la unificación de tarifas, pero no existe ningún sistema o tarjeta para moverse entre Alicante y Elche. El ferrocarril, especialmente el Cercanías, es crucial, pero la conexión con el aeropuerto, la quinta terminal de España, solo es posible por carretera. El Ministerio de Transportes estudia la variante de Torrellano para mejorar el acceso ferroviario.
Un 'cuello de botella' ferroviario es el acceso a la estación de Elche, ya que la estación de alta velocidad se encuentra en Crevillent. La movilidad metropolitana de la provincia carece de dirección y presupuesto para una solución integral.




