Morella, el pueblo amurallado de Castellón reconocido por la ONU como tesoro mundial

La localidad de Els Ports destaca por su gestión del patrimonio, la sostenibilidad y la gastronomía, siendo pionera en el sello Best Tourism Villages.

Imagen aérea de la ciudad amurallada de Morella con su castillo, destacando la arquitectura de piedra seca.
IA

Imagen aérea de la ciudad amurallada de Morella con su castillo, destacando la arquitectura de piedra seca.

Morella, en la comarca de Els Ports, ha logrado el reconocimiento de las Naciones Unidas como uno de los mejores pueblos turísticos del mundo, destacando por su belleza, gestión del patrimonio y compromiso con la sostenibilidad.

Mientras que las zonas costeras de la Comunitat Valenciana suelen acaparar la atención turística, el interior de Castellón esconde una joya a 1.070 metros de altitud. Morella ha sido distinguida por su gestión y belleza, logrando un reconocimiento unánime de las Naciones Unidas, que la sitúa como uno de los mejores pueblos turísticos a nivel global.
La localidad fue pionera en recibir el distintivo Best Tourism Villages en 2021, el año en que la Organización Mundial del Turismo (OMT) estrenó este prestigioso sello. De las 170 candidaturas presentadas en todo el mundo, Morella fue seleccionada en la primera edición histórica como un “ejemplo sobresaliente” de cómo el patrimonio puede impulsar el desarrollo local.
Desde entonces, solo un puñado de localidades españolas han logrado superar la exhaustiva evaluación de las Naciones Unidas. Morella sigue siendo el único pueblo de la Comunitat Valenciana que forma parte de este selecto grupo, que incluye municipios como Lekunberri (Navarra), Alquézar (Huesca) o Guadalupe (Cáceres).

La ONU no premia solo la estética, sino la estrategia de supervivencia del mundo rural. Morella fue distinguida por su capacidad para utilizar el turismo como antídoto contra la despoblación, manteniendo un compromiso con la sostenibilidad.

Los motivos de este galardón van más allá de la simple estética. La ONU valora la capacidad de Morella para usar el turismo como herramienta contra la despoblación, manteniendo un firme compromiso con la sostenibilidad. Los evaluadores destacaron su configuración de “zigurat” medieval, protegida por 2,5 kilómetros de muralla y coronada por un castillo del siglo VIII.
Además, se subrayaron las acciones de protección natural, como el desbroce ecológico de bosques y una gestión eficiente del agua y el reciclaje. La identidad gastronómica también fue clave, con la promoción de productos locales bajo el sello Club Exquisit Mediterrani, destacando la trufa negra del Maestrat, sus famosas croquetas y el flaó.
Entrar por las Torres de San Miguel es como hacer un viaje en el tiempo. Su Basílica Arciprestal Santa María la Mayor es una de las joyas góticas más importantes del país, con una escalera al coro y un altar mayor que impresionan. Este conjunto, junto con el uso de la piedra seca en sus calles escalonadas, conforma un paisaje que la ONU ha definido como un refugio de los valores culturales más auténticos del planeta.