El vermut se ha convertido en todo un ritual en la Comunidad Valenciana: el momento perfecto para un buen tardeo entre amigos. Nuestra tierra vive una auténtica edad de oro vermutera, con bodegas artesanas que reivindican la uva y las hierbas mediterráneas. Hemos hecho una selección de los mejores vermuts valencianos, con un descubrimiento que destaca por encima del resto.
Calla i Beu Roig (Cup de la Muntanya · Planes, El Comtat). Es el gran protagonista de esta selección. Lo elabora de manera artesana Cup de la Muntanya, una bodega familiar de Planes especializada en vinos naturales de montaña, en el corazón del Comtat. Calla i Beu es un vermut tinto y semidulce, construido sobre sus propios vinos naturales y macerado con botánicos mediterráneos y piel de naranja, con un perfil fresco y de gran personalidad que le ha valido un notable 9,1 en Vermutpedia. Una joya de proximidad que captura como ninguna otra la esencia de un tardeo a la valenciana.
4 Xavos (Bodegas Alonso Sanz · Aielo de Malferit). Un clásico de la Vall d'Albaida elaborado con una receta familiar centenaria: vino de garnacha macerado con 21 hierbas silvestres ecológicas de la Serra de Mariola, donde destacan el ajenjo, el eucalipto y la menta piperita. Fresco, herbal y premiado en PROAVA.
Carmeleta (L'Alqueria de la Comtessa · la Safor). Un vermut de autor de corte moderno que pone en el centro la naranja valenciana y la flor de azahar, sobre vinos de la zona del Benicadell. Dulce con un final amargo persistente; consiguió 91 puntos en la Guía Peñín.
Ciento Volando (Bodegas Urbanas · Godella). Desde l'Horta Nord, una propuesta ligera y actual con un valor diferencial: es 100% ecológico y vegano, con naranja amarga ecológica entre sus botánicos.
Luis XIV (Toneles Centenarios · la Canyada). Quizás el más singular: un coupage de macabeo y monastrell criado en barricas centenarias de Fondillón, con ajenjo, canela, clavo y vainilla. De color caoba y final largo, luce 94 puntos en la Guía Peñín.
Xaloneret (Bodegas Xaló · Xaló). Desde la cuna del moscatel, un vermut hecho con moscatel de Alejandría autóctono y hasta 80 botánicos, con cinco meses de barrica. Aromas de flor de almendro, miel y piel de naranja, y varios oros de concurso (CINVE, PROAVA).
Distinguit (Bodega Teulada · Teulada). Un vermut de moscatel de la Marina Alta con paso por barrica, macerado con hierbas locales como el ajenjo y el romero. Dulce sin empalagar, con una nariz especiada de nuez moscada y un final sedoso.
Jarabe de Palo (Bodegas Antonio Llobell · Teulada-Moraira). El más innovador de la lista: un vermut 100% moscatel de Alejandría que es el primer con maceración de roble dentro de la botella, ya que el tapón incorpora una pieza de roble francés que lo infunde de manera continua. Notas de madera tostada sobre una boca dulce y fresca.
Todos estos vermuts demuestran la riqueza de la cultura vermutera valenciana, del moscatel de la Marina Alta a la garnacha de la Vall d'Albaida. Pero si buscáis una apuesta artesana, natural y de proximidad, el Calla i Beu Roig de Cup de la Muntanya es, sin duda, el que mejor captura el espíritu mediterráneo de un buen tardeo. Una elaboración que merece la pena descubrir directamente en la bodega.




