Las intervenciones, que se encuentran en su fase final, se han llevado a cabo en los barrancos de l'Horteta, el Gallego, el Pozalet y otros tributarios de la Albufera. Estas obras se han coordinado con los ayuntamientos de Torrent, Chiva, Riba-roja de Túria, Loriguilla, Alginet y Alcàsser, y se espera que todos los trabajos pendientes finalicen durante el próximo mes de junio.
En el barranco de l'Horteta y sus afluentes Peque y Saurí, los trabajos están muy avanzados, cubriendo cerca de cuatro kilómetros de cauce. Las actuaciones han incluido la retirada de rocas, escombros y materiales acumulados, así como la ampliación del canal en puntos estratégicos para optimizar la circulación del agua. Además, la CHJ ha completado la adecuación de la antigua cantera de Torrent, que servirá como zona de almacenamiento controlado de agua en episodios de avenidas, gracias a la construcción de un vertedero lateral.
Por su parte, en el barranco del Gallego, situado entre Chiva y Torrent, se ha realizado una actuación prioritaria, ya que este punto fue identificado como el origen del desbordamiento durante la DANA. El cauce, que estaba completamente colmatado, ha sido excavado y reconstruido, con la retirada de cerca de 20.000 metros cúbicos de material.
En el barranco del Pozalet, a su paso por Loriguilla, ya se han finalizado los trabajos de limpieza y refuerzo del cauce, a la espera de una actuación complementaria municipal. Asimismo, en el polígono de La Reva, en Riba-roja de Túria, la CHJ ha intervenido en las balsas de laminación, que quedaron totalmente colmatadas tras la DANA. Estos trabajos aumentarán su capacidad en unos 45.000 metros cúbicos, mejorando su función de almacenamiento y evacuación de agua.
Con estas acciones, la Confederación Hidrográfica del Júcar busca no solo restaurar los cauces dañados, sino también reforzar la prevención ante futuros episodios de lluvias intensas en una de las zonas más vulnerables del entorno de la Albufera.




