La empresa municipal Pimesa ha presentado una denuncia ante la Comisaría de la Policía Nacional de Elche por nuevos actos vandálicos contra varias bicicletas del servicio público BiciElx. Se han detectado manipulaciones intencionadas en elementos esenciales para la seguridad de los usuarios. El último incidente afectó a cinco vehículos estacionados en el paseo de la Juventud, donde los cables de los frenos y de los cambios fueron cortados durante la madrugada del pasado 8 de junio.
La gravedad de este ataque, según la sociedad municipal, no se limita a los desperfectos materiales. La inutilización de los frenos puede generar un riesgo directo para aquellos usuarios que retiren un vehículo sin advertir previamente la manipulación y comiencen a circular. Los hechos ocurrieron en la estación número 96 de BiciElx, próxima al puente de Santa Teresa. El valor económico de los daños aún está pendiente de cuantificación, pero la principal preocupación se centra en la seguridad, ya que el corte de los frenos no es evidente a simple vista.
Las cinco bicicletas afectadas han tenido que ser retiradas del servicio para su revisión y reparación. Pimesa insiste en la necesidad de controles exhaustivos para garantizar el correcto funcionamiento de todos los componentes antes de volver a ponerlas a disposición del público.
Este incidente no es un hecho aislado. Desde julio de 2025 hasta mayo de 2026, se ha registrado un número elevado y reiterado de bicicletas saboteadas, incluyendo cortes y deterioros en neumáticos y cámaras de aire. La nueva denuncia amplía el alcance de los actos vandálicos al constatar que los ataques han llegado también a los frenos y cambios, componentes clave para un desplazamiento seguro. La continuidad y la forma en que se producen los daños apuntan a actuaciones deliberadas contra las dotaciones del servicio público.
Cada bicicleta dañada debe ser retirada, reparada e inmovilizada, reduciendo la disponibilidad del sistema y perjudicando a los usuarios diarios. La investigación policial deberá determinar si los ataques de los últimos meses responden a una misma autoría. La manipulación intencionada perjudica el servicio tanto por el coste de las reparaciones como por el riesgo potencial para la seguridad de los usuarios.
Pimesa pide que se esclarezcan los ataques y se identifique a los responsables. La cadena de daños ha aumentado de gravedad, pasando de cortes en neumáticos a la manipulación de frenos y cambios, con un riesgo potencialmente mayor. La denuncia pretende poner freno a estos sabotajes que afectan a un servicio utilizado a diario por la ciudadanía.




