Elche planea construir simultáneamente cuatro nuevos bloques en San Antón

El Consistorio impulsa 328 viviendas con el Plan Estatal de Vivienda, con una inversión de 41,6 millones de euros y una única licitación.

Imagen genérica de bloques de viviendas en construcción.
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Imagen genérica de bloques de viviendas en construcción.

El equipo de gobierno de Elche ha dado el primer paso para adherirse al nuevo Plan Estatal de Vivienda, con el objetivo de impulsar 328 nuevas viviendas en el barrio de San Antón.

El equipo de gobierno de Elche ha iniciado los trámites para adherirse al nuevo Plan Estatal de Vivienda, un proyecto que pretende impulsar la cuarta fase del plan de Arrur (Área de Renovación y Regeneración Urbana) en el barrio de San Antón. Esta actuación prevé la construcción de 328 viviendas distribuidas en cuatro bloques, con una inversión total estimada de 41,6 millones de euros. La principal novedad de este proyecto es la intención de Pimesa de construir todas las viviendas de una vez, mediante una única licitación, lo que agilizaría significativamente los plazos en comparación con los años anteriores, cuando se iban construyendo una a una.
Las nuevas viviendas se ubicarían en las parcelas 6, 7, 8 y 9, tras el derribo de los edificios actuales. Se prevé un cambio en la orientación y la altura de los inmuebles, aprovechando al máximo la edificabilidad para abaratar costes. Se estima que cada edificio podría albergar aproximadamente unos 80 pisos.
La Generalitat Valenciana y el Ministerio aportarían 21,9 millones de euros (60% el Ministerio y 40% la Generalitat), los vecinos contribuirían con 18,8 millones de euros, principalmente aportando su vivienda como parte del pago, y el Ayuntamiento de Elche financiaría 1,1 millones de euros. El alcalde Pablo Ruz ha valorado "muy positivamente" la reunión autonómica, destacando que Elche es la primera ciudad en manifestar la voluntad de adherirse al nuevo plan. La propuesta ahora debe elevarse a la Administración central para un convenio bipartito, que posteriormente se concretaría con un acuerdo con el Ayuntamiento.
Con esta iniciativa, se concluiría aproximadamente dos tercios del barrio. Pimesa, habiendo aprendido del método de ensayo y error de los años anteriores, apuesta ahora por una única licitación para acortar los plazos. Las parcelas son municipales, lo que simplifica la tramitación. El deseo es poder iniciar las obras de estos cuatro bloques en 2027.
En cuanto al derribo de los bloques 12 y 13, previsto para septiembre, se espera que los inmuebles estén disponibles durante el verano. Hay tres casos judicializados de vecinos propietarios que no están de acuerdo con las valoraciones del jurado provincial para el justiprecio. Mientras tanto, se espera la resolución judicial, la idea es que puedan acceder a las nuevas viviendas durante el verano. También se está tramitando el acta de expropiación de algunas viviendas y la resolución de un caso de ocupación irregular. El calendario de Pimesa prevé que todo esté resuelto durante el verano para reanudar los derribos después.
Sobre el bloque 8, próximamente se adjudicará la compañía encargada de su derribo y la retirada de enseres. Los vecinos han continuado denunciando robos y falta de vigilancia en el edificio, que fue desalojado.