Los hechos ocurrieron el 9 de abril de 2026, cuando varias patrullas fueron movilizadas a raíz de un aviso ciudadano que alertaba de la presencia de jóvenes manipulando la línea ferroviaria Alicante-Murcia.
Al llegar al lugar indicado, los agentes localizaron a los menores en un puente cercano a la zona afectada. Al detectar la presencia policial, los jóvenes intentaron huir inmediatamente.
Gracias a la rápida coordinación entre las unidades de la Policía Local, los menores fueron interceptados y la zona fue asegurada para evitar cualquier riesgo. Durante la persecución, uno de los detenidos sufrió una caída y tuvo que ser trasladado a un centro de salud para recibir asistencia médica.




