El proyecto tiene como finalidad principal mejorar la accesibilidad, homogeneizar los pavimentos y aumentar la presencia de arbolado en la zona. Según el calendario previsto, los trabajos se ejecutarán por tramos durante un periodo de entre 9 y 11 meses, con el objetivo de no interferir en el desarrollo de las fiestas locales ni en la actividad de las terrazas, que serán reubicadas.
La intervención incluye la retirada de elementos que dificultan la visión directa de la Basílica de Santa María desde puntos como el Palacio de Altamira. Además, se procederá a la unificación de las luminarias y a la instalación de una lámina de agua que evocará el cielo del Misteri d'Elx, la cual se elevará unos centímetros sobre el nivel del suelo.
Por otra parte, se ha iniciado el vallado de la zona frontal del Mercado Central para acometer la reurbanización de la Plaza Menéndez Pelayo. Esta actuación también contempla la plantación de árboles y la renovación del pavimento para integrarlo con el interior del edificio, además de estudiar mejoras en las puertas exteriores para optimizar la climatización.




