La corporación municipal ya dispone del proyecto de ejecución, diseñado por la adjudicataria Studiomas Concept. La Junta de Gobierno aprobará este jueves la licitación de las obras, pero el inicio de los trabajos se retrasará para no interferir con la celebración de las fiestas patronales.
El desmontaje de la fachada industrial, que data de hace un siglo y fue la antigua sala de venta de aguas, se estima que durará tres meses. Esta intervención no será sencilla, ya que la fachada se ha acostumbrado a los soportes metálicos que la sostienen, requiriendo un trabajo minucioso. Una vez finalizado, se podrá levantar el nuevo edificio de oficinas municipales, con la fachada alineada al resto de la calle. Durante la retirada, será necesario cortar el tráfico, aunque no se ha especificado la duración.
“"Vamos a ganar todos un edificio integrando patrimonio y una calle con doble vial."
El coste total del desmontaje y la recuperación de la fachada, incluida en el catálogo de protecciones, supera los 210.000 euros. Una vez retirada la fachada con sus partes de mayor valor, se podrá reabrir al tráfico el doble vial que conduce hacia la calle Almórida. La fachada se guardará hasta que se integre en el nuevo edificio. La construcción del inmueble de nueva planta se licitará hacia finales de año o principios de 2027.
Para desbloquear la situación, el Ayuntamiento tuvo que comprar el edificio a la propiedad, que exigía lucro cesante. Finalmente, se pagaron 920.000 euros por los derechos edificatorios. Esta cantidad incluye una compra de 777.146,7 euros y una indemnización de 141.668 euros como acuerdo transaccional de responsabilidad, ya que la propiedad había demandado al consistorio.
A los 210.000 euros del desmontaje hay que añadir el coste estimado de la construcción del nuevo edificio, que se calcula en 1,9 millones de euros. Esto eleva el coste total a unos 3 millones de euros para resolver una situación que se ha prolongado casi una década desde que la fachada fue apuntalada de urgencia. El nuevo edificio municipal tendrá sótano, planta baja y cuatro alturas, con un total de 900 metros cuadrados construidos, destinados a oficinas municipales para reducir costes de alquiler.




