La Comisión de Explotación del trasvase Tajo-Segura autorizó este martes un envío de 120 hm³ para los meses de junio y julio. Esta cifra representa el máximo permitido por las actuales reglas de explotación, con 60 hm³ para junio y 60 hm³ para julio, debido a que los embalses de cabecera, Entrepeñas y Buendía, se mantienen en el nivel 1 de reservas.
Esta resolución cuenta con el apoyo del informe técnico del Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX), que asesora a la comisión. El informe confirma que el sistema Tajo-Segura se encuentra en nivel 1 desde marzo, permitiendo el envío máximo mensual previsto por la norma cuando los embalses superan los 1.300 hm³ de volumen conjunto.
A 1 de junio, las existencias efectivas en Entrepeñas y Buendía eran de 1.479 hm³, superando el umbral de 1.300 hm³ que mantiene el sistema en nivel 1. La previsión técnica apunta a que el trasvase seguiría en este nivel incluso en agosto, con 60 hm³ mensuales. A partir de septiembre, se espera una reducción a nivel 2, con 27 hm³ mensuales.
Con esta evolución, el semestre se cerraría con un volumen total trasvasado de 261 hm³, de los cuales aproximadamente el 25% se destinan a tierras alicantinas. Las reservas estimadas en Entrepeñas y Buendía serían de 1.105 hm³.
En el año hidrológico 2025-2026, ya se han autorizado 315 hm³, alcanzando la media anual con tres meses de antelación. Hasta el 1 de junio, se habían enviado 194,5 hm³.
La mayor parte del agua del trasvase se destina al riego agrícola, pero también garantiza el abastecimiento urbano. En el actual año hidrológico, el consumo acumulado se mantiene por debajo de los valores de referencia. En Alicante, alrededor del 34% del agua consumida por las principales ciudades proviene del trasvase, mientras que la desalada supera el 38%.
El informe también destaca que el trasvase Tajo-Segura ayuda a sostener la lámina de agua de las Tablas de Daimiel, un espacio protegido, con 1.370 hectáreas inundadas a 1 de junio. El CEDEX concluye que el sistema se encuentra en situación de normalidad hidrológica.
Paradójicamente, esta situación de máximas reservas se produce mientras decisiones judiciales podrían modificar las reglas de explotación. El Tribunal Supremo ha validado los caudales ecológicos del plan hidrológico del Tajo, lo que obligará a reducir la disponibilidad de agua embalsada y el volumen trasvasable en el futuro.
Para los regantes del Segura, la validación de trasvases como el de junio confirma la eficacia de las normas de explotación actuales, que elevaron el umbral mínimo para trasvasar. El embalse de La Pedrera, en Orihuela, supera el 50% de su capacidad, con 125 hm³ almacenados, muy por encima de su media histórica.
La demanda de agua para el riego ha aumentado significativamente en las últimas dos semanas, coincidiendo con el incremento de las temperaturas y la necesidad de regar los cítricos. La cuenca del Segura, aunque ha bajado del 60% de capacidad, aún acumula el doble de la media de la última década.




