El casco histórico de Orihuela se engalanó para celebrar la Noche de los Museos, un evento destacado del calendario cultural de la ciudad. La iniciativa puso en valor el importante patrimonio museístico oriolano, llenando las calles del centro con numerosos ciudadanos y turistas que aprovecharon la ocasión para conocer o redescubrir el legado cultural de la capital del Bajo Segura.
La Iglesia de Santo Domingo, la Casa-Museo de Miguel Hernández, el Museo de Semana Santa, el Museo Diocesano de Arte Sacro, la Catedral, la capilla del Loreto, el Ayuntamiento, el Museo de la Muralla y el Museo de la Reconquista fueron los espacios participantes. Estas instituciones abrieron en horario especial y de forma gratuita, permitiendo a los asistentes acceder a joyas culturales como ‘La Tentación de Santo Tomás’ de Velázquez en el Museo Diocesano, o la riqueza artística de la Catedral.
La afluencia de visitantes fue notable en todos los recintos. En algunos puntos, como el Ayuntamiento o el Museo de la Muralla, se formaron colas debido a las restricciones de aforo. La Plaza del Salvador concentró gran cantidad de público interesado en el Museo Diocesano y la Catedral. También destacaron la Iglesia de Santo Domingo, por su profusa decoración, y la Casa-Museo de Miguel Hernández, como espacio para conocer la vida del poeta.
Las fiestas locales también tuvieron un papel relevante. El Museo de Semana Santa y el Museo de la Reconquista recibieron numerosos visitantes maravillados por la imaginería, estandartes y trajes de festero. La música acompañó el evento, con actuaciones del quinteto de metales Ginés Pérez de la Parra a las puertas de la Merced y una banda de música en los Pozos del Cremós.
Además de las visitas, la Noche de los Museos incluyó diversas acciones complementarias. Se realizaron escenificaciones teatrales como ‘La Menina despierta’ en el Claustro de la Catedral, ‘El Eco de Miguel’ en la Casa-Museo, ‘La Tentación de Santo Tomás’ en la puerta de las cadenas, y ‘La Noche de las Palabras’ frente al Ayuntamiento. También se organizaron talleres creativos en la Plaza Ramón Sijé. Personajes ataviados recorrieron el itinerario, aportando un ambiente mágico a la noche oriolana.




